20.7.09

Peluffo en un gran día

El 14 de mayo de 1937 Sportivo Piazza le ganaba 2-1 a San Martín de Sierras Bayas. Los medios azuleños hablaban de un partido de "alta calidad" y destacaban la labor del arquero piazzista, un tal Peluffo, que con su "magnífica actuación" había impedido el empate de los esforzados visitantes.

"Si ese magnífico esfuerzo no se vio compensado en los guarismos del score, hay que buscar la causa en la brillante actuación que cumplió nuevamente Peluffo, gran arquero piazzista, que menos empleado que el domingo anterior, tuvo intervenciones arriesgadas y de gran eficacia", decía la crónica de la época.

Y también: "Lo vimos así en muchas intervenciones felices, matizadas con una magistral estirada junto al poste en el primer tiempo, ante un remate potente y sorpresivo de Dellasantina, que en última instancia sacó al córner. Luego en la segunda etapa y casi al promediar ésta tuvo oportunidad de lucirse una vez más al ser exigido con cierta frecuencia, realizando algunas atajadas verdaderamente brillantes."

Sportivo Piazza ganaba 2-0 pero llegó el descuento: "Un rápido avance de San Martín por el lado derecho lo finalizó Marfurt con un violento remate, logrando por fin vencer la tenaz resistencia de Peluffo".

Y los visitantes fueron con todo a buscar el empate: "Allí surgió una vez más la figura arrogante y segura de Peluffo, que era un obstáculo my serio puesto frente al once aurinegro […] Una serie de tiros de esquina consecutivos favorables a San Martín y otras tantas proezas de Peluffo pusieron una nota de mayor emoción en este final casi dramático […] Poco después, una atajada espectacular y arriesgada de Peluffo junto a un poste, trajo un momento de angustia para los locales y de decepción para los visitantes al no poder vencer su obstinada resistencia."

La crónica termina con un comentario bastante peculiar: "Finalizado el partido, delegados y jugadores de San Martín fueron obsequiados con un té con leche en la sede social de Piazza."

Algún tiempo más tarde, en una edición del 30 de agosto de 1941, se anunciaba la reaparición del "entusiasta jugador Peluffo, el buen guardavalla que ha cumplido actuaciones altamente calificadas". Y por esa misma época aparece un artículo bastante gracioso titulado "Peluffo vengador", en el que un comentarista del diario azuleño El Popular se refiere al partido jugado entre Olavarría y el de General Lamadrid, diciendo en un párrafo lo siguiente:

"Salió la redonda del centro. Fintas de ambos lados y los cinco delanteros locales se lanzaron como indios en un malón contra el arco de Peluffo. No obstante ello, la visita se puso en ventaja y se puede decir que desde ese momento comenzó la fiesta. Nunca público alguno sufrió más que el local al ver que pasaban los minutos y pese a que los de Olavarría pocas veces llegaron hasta la casa de Esterelles, en el otro lado de Peluffo, hombre de resoluciones enérgicas, había tomado a su cargo la venganza de la disminuida personalidad del presidente de la Liga y copiándole el lema al vigilante, dijo: 'No pasarán'."


El guardavalla también aparece en una foto (fecha incierta) que refleja un encuentro entre el equipo de Azul y su similar de Plaza Huincul. El epígrafe dice: "En la primer nota, círculo superior puede verse completamente vencido al arquero de Azul, Peluffo, ante un inteligente golpe de cabeza de Fausto. En la otra puede observarse una excelente intervención de Peluffo en un momento de apremio para su valla, mientras la defensa azuleña para evitar cualquier otra ulterioridad."

Aquel arquero de apellido Peluffo no era otro que mi abuelo Héctor. El que se fue demasiado pronto. El que durante esos cinco o seis años que mi hermano y yo lo pudimos disfrutar nos enseñó a querer a la camiseta de la banda roja. El que nos dejó un legado eterno: el amor por el fútbol.

Nota: Gracias a mi tía Mariela por rescatar estos recortes y fotos de algún rincón olvidado.

2 comentarios:

Lorena dijo...

Un gran día de Peluff: haber descubierto esos recortes del abuelo. Besos, dieee.

Payito dijo...

Esos recortes ya los quiere Bekerman...