
Los bancos vacíos

Y sin planearlo tú acaso / como que sin quererlo va y lo hace / te vi cambiar tu paso, hasta ponerlo en fase / en la misma fase que mi propio paso...
No llevo prisa ni equipaje...
Banda de sonido oficial de Sentido Urbano.
Vía: Payito.Si llueve, el pasto se pone contento.
El 14 de mayo de 1937 Sportivo Piazza le ganaba 2-1 a San Martín de Sierras Bayas. Los medios azuleños hablaban de un partido de "alta calidad" y destacaban la labor del arquero piazzista, un tal Peluffo, que con su "magnífica actuación" había impedido el empate de los esforzados visitantes.
Algún tiempo más tarde, en una edición del 30 de agosto de 1941, se anunciaba la reaparición del "entusiasta jugador Peluffo, el buen guardavalla que ha cumplido actuaciones altamente calificadas". Y por esa misma época aparece un artículo bastante gracioso titulado "Peluffo vengador", en el que un comentarista del diario azuleño El Popular se refiere al partido jugado entre Olavarría y el de General Lamadrid, diciendo en un párrafo lo siguiente:
El guardavalla también aparece en una foto (fecha incierta) que refleja un encuentro entre el equipo de Azul y su similar de Plaza Huincul. El epígrafe dice: "En la primer nota, círculo superior puede verse completamente vencido al arquero de Azul, Peluffo, ante un inteligente golpe de cabeza de Fausto. En la otra puede observarse una excelente intervención de Peluffo en un momento de apremio para su valla, mientras la defensa azuleña para evitar cualquier otra ulterioridad."

Aquel arquero de apellido Peluffo no era otro que mi abuelo Héctor. El que se fue demasiado pronto. El que durante esos cinco o seis años que mi hermano y yo lo pudimos disfrutar nos enseñó a querer a la camiseta de la banda roja. El que nos dejó un legado eterno: el amor por el fútbol.
Nota: Gracias a mi tía Mariela por rescatar estos recortes y fotos de algún rincón olvidado.
Es cierto, no es lo mismo si en la guitarra no está Angelus (un tipo capaz de sorprender con una extraña versión de La cucaracha). Pero es mejor escucharla de boca de Andrés. Con todas las letras.
Pedí tres deseos.

Cienfuegos
Cienfuegos
Cienfuegos
La Habana
Santa Clara
Santa Clara

Santa Clara
La Habana es el paraíso de aquellos que disfrutan observando casas a medio destruir. Será por eso que me gusta tanto.